Meditación de 5 minutos para Diseñadores | ChistesparaDG

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La meditación es una manera ideal de relajarnos y recobrar fuerzas a lo largo de la jornada. Aquí aprenderemos a meditar mientras diseñamos, y su importancia para la productividad y el bienestar.

Aprendiendo a meditar
A lo largo de la jornada nuestro cuerpo y nuestra mente van recibiendo estímulos positivos y negativos. La mala alimentación, la falta de descanso y las exigencias pueden alterar nuestros niveles de estrés y, con ello, baja nuestra productividad y eficiencia en el trabajo.
Se hace necesario poder relajar la mente y recobrar energías, mientras renovamos el oxígeno de cada célula de nuestro cuerpo para aumentar los niveles en todo nuestro ser. Y es allí donde aprovechamos los beneficios de la meditación.
Cuando pensamos en meditar, automáticamente nos proyectamos de ropas holgadas, sentados en el suelo de un paisaje abierto, pacífico y especial. Pero lo cierto es que podemos meditar en cualquier momento y lugar: en casa, mientras cocinamos, mientras tomamos una ducha, en el tren de camino al trabajo o, también, en un breve descanso que tomemos mientras diseñamos.


¿Cómo meditar?
Lo ideal es contar con un espacio silencioso para meditar en el trabajo.
Si trabajas en un estudio, aprovecha el tiempo de descanso del mediodía u otro para cerrar la puerta de entrada, y aislarte brevemente, al menos en mente.
Abre la ventana para que corra el aire limpio y nuevo y, si puedes, aprecia el paisaje y la luz solar por algunos minutos.
Ya que no es muy práctico cambiarte de ropa, practica la meditación con tu ropa laboral. Puedes quitarte los zapatos, al menos por estos 5 a 10 minutos que utilizarás para meditar.
Ponte en una posición cómoda, relajada, en el piso, en una silla o en la azotea, donde puedas. Y, simplemente, comienza a respirar profunda y lentamente.
Practica el ejercicio de meditación que quieras, el que prefieras según el tiempo que tengas disponible o la meta que persigas en ese momento.
Si nunca meditaste y no tienes idea de como empezar, ¡no te preocupes!
Te dejo una sesión muy fácil para empezar:

  • Primer minuto: Siéntese quieto y cómodo, y haga a un lado las distracciones: suéltese el cinturón, quítese los zapatos, ponga una pantalla tranquila, desconecte el teléfono, apague su celular. 
  • Segundo minuto: Ponga atención a su respiración conforme inhala lentamente por su nariz, llenando el pecho y abdomen. Sostenga cuatro segundos, luego exhale lenta y sostenidamente por su nariz. Coloque su mano derecha sobre su pecho y la izquierda en su abdomen para sentir el fluido gentil del aire. 
  • Tercer minuto: Inhale, luego imite el zumbido de un abejorro mientras exhala. Mmmmmmm. Cierre los ojos y sienta el suave murmullo resonar en su cabeza. 
  • Cuarto minuto: Cruce las manos sobre su pecho, con las palmas descansando planas en su cuerpo, y sienta el murmullo resonar en su pecho. 
  • Quinto minuto: Siéntese en silencio, contando sus respiraciones mientras deja de lado cualquier pensamiento que intente importunar. Cuente cinco respiraciones, luego otra, otra, hasta que termine el minuto.

Si sientes mucha alteración o te pone nervioso no tener tiempo suficiente, al menos siéntate allí, cierra los ojos, y respira lentamente, concentrándote y llevando tu atención únicamente a tu ciclo de respiración.

Los beneficios de meditar en el trabajo
Al meditar cambiamos nuestro patrón de respiración y, con ello, nuestro ciclo y ritmo cardíaco.
Las células renuevan su oxígeno y se estabiliza la presión arterial.
El cuerpo se vigoriza, la mente se relaja y se aleja de la ofuscación, permitiéndonos volver a encarar los pensamientos de la jornada laboral desde un punto de vista más amplio.

Meditar en la oficina es una manera ideal de fomentar nuestra productividad en cualquier momento de la jornada, y basta sólo pocos minutos para renovarnos en cuerpo y mente, preparándonos para seguir adelante con nuestras actividades.

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